Rodríguez agradeció el respaldo de China y destacó el papel de Beijing en la construcción de consensos internacionales, especialmente en un contexto mundial marcado por la inestabilidad y los desafíos geopolíticos.
Las empresas que incumplan las nuevas disposiciones podrían enfrentar multas de hasta el 3% de sus ingresos globales o 10 millones de dólares canadienses.