Especialistas del CONICET abren nuevas fronteras en el uso terapéutico de la membrana amniótica, un tejido de la placenta, en tratamientos para heridas complejas y procesos inflamatorios.
Con resultados exitosos en casos clínicos, este material natural se posiciona como un recurso valioso. Descubre cómo la innovación de la ONG AMNIOSBMA puede transformar su aplicación, superando los desafíos quirúrgicos y ampliando su uso en el campo de la salud.
A medida que profundizan en su estudio, los científicos buscan ampliar su aplicación más allá de la oftalmología y heridas complejas, explorando su potencial en procesos inflamatorios y problemas cardíacos.
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Uno de los desafíos históricos en la aplicación de la membrana amniótica ha sido su procesamiento y almacenamiento. Tradicionalmente, se utilizaba la criopreservación, un método que implicaba mantener una cadena de frío y procedimientos quirúrgicos complejos.
Sin embargo, los investigadores liderados por Alejandro Berra, del CONICET, han innovado utilizando la liofilización, un tratamiento de deshidratación que convierte la membrana en un sólido. Este enfoque permite una aplicación más sencilla en el consultorio, allanando el camino para futuras aplicaciones incluso en entornos domésticos.
AMNIOSBMA, una ONG de base tecnológica sin fines de lucro, ha emergido como una pieza clave en este avance médico. No solo se dedica al procesamiento y provisión de membrana amniótica utilizando la liofilización, sino que también lidera el desarrollo de nuevos productos biológicos. El 65% de su producción se destina a hospitales públicos, y el 17% se utiliza en proyectos de investigación traslacional en medicina, contribuyendo a cerrar la brecha entre laboratorio y clínica.
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Los resultados obtenidos en casos clínicos son prometedores, especialmente en pacientes con patologías oculares, pie diabético, quemaduras y úlceras.
La aplicación de la membrana amniótica en apósitos, parches e insertos ha mostrado una tasa de éxito sorprendente, salvando heridas que anteriormente requerían amputación. Además, se exploran nuevas aplicaciones potenciales, como la angiogénesis para tratar cardiopatías, abriendo nuevas perspectivas en el ámbito de la salud cardiovascular.
FUENTE: Conicet.


