La revista científica The Lancet publicó una nueva serie de estudios que reacende el debate sobre los alimentos ultraprocesados y su impacto en la salud. El trabajo, elaborado por 43 especialistas de distintos países, concluye que este tipo de productos constituye “un problema de salud pública de primer orden” y que su avance global preocupa a la comunidad científica.
Según los investigadores, los ultraprocesados se elaboran a partir de ingredientes baratos y de baja calidad nutricional, con altos niveles de azúcares, grasas poco saludables y sal. La evidencia recopilada en más de un centenar de estudios muestra una asociación clara entre el consumo frecuente de estos productos y enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2, depresión, patologías renales, afecciones cardiovasculares y mayor riesgo de muerte prematura.
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En la presentación del informe, Phillip Baker, de la Universidad de Sídney, fue contundente: “No se puede poner toda la responsabilidad en el consumidor; la regulación debe seguir un camino similar al del tabaco”. Para los autores, el crecimiento sostenido del mercado de ultraprocesados —que en países como Brasil y México más que se duplicó en cuatro décadas— exige medidas estatales urgentes que incluyan impuestos, controles a la publicidad y límites a su producción.
El trabajo también señala que la expansión de estos productos no responde únicamente a decisiones individuales, sino a estrategias globales de la industria alimentaria. Entre ellas, figuran tácticas de lobby para frenar regulaciones, campañas publicitarias agresivas y la instalación de hábitos que desplazan dietas tradicionales más saludables.
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Frente a este escenario, los expertos reclaman una respuesta internacional coordinada que permita reducir el consumo y facilitar el acceso a alimentos frescos. Para los investigadores, gravar los ultraprocesados y destinar esos fondos a promover opciones nutritivas es una de las vías posibles para revertir una tendencia que, de continuar, profundizará la crisis sanitaria asociada a la mala alimentación.
Fuente: DW.


