Enfrentado con el oficialismo, el exmandatario lidera un congreso en Villa Tunari para refundar su movimiento. En paralelo, el MAS celebrará su propia convención en La Paz sin su fundador.
MIRÁ TAMBIÉN | El servicio militar obligatorio para mujeres crece globalmente
La fractura dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que gobernó Bolivia por casi dos décadas, se materializa este fin de semana con la realización de dos congresos políticos en simultáneo. Evo Morales, líder histórico del MAS, encabezará un encuentro en Villa Tunari, donde oficializará la creación de un nuevo partido, mientras que la dirigencia oficialista celebrará su propia convención en La Paz sin su fundador.
Morales, presidente de Bolivia entre 2006 y 2019, convocó a sus bases en el Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical, para delinear un «proyecto de país» para los próximos 50 años. El exmandatario, quien recientemente renunció a su militancia en el MAS, ya se presentó como precandidato presidencial bajo la sigla del Frente para la Victoria (FPV) de cara a los comicios generales del 17 de agosto.
MIRÁ TAMBIÉN | Gareca seguirá al mando de la Selección de Chile
Mientras tanto, en La Paz, el congreso del MAS, liderado por Grover García, afín al presidente Luis Arce, busca modificar el estatuto partidario para eliminar el reconocimiento de Morales como «líder nato». Según García, el expresidente ha traicionado al movimiento social al abandonar el partido.
El encuentro también propondrá reducir de diez a menos años el requisito de militancia para acceder a cargos directivos y públicos, con el fin de facilitar la participación de nuevos líderes jóvenes.
La división en el MAS se profundizó tras la crisis de 2019, que terminó con la renuncia de Morales y su exilio. Desde entonces, la relación entre el exmandatario y Luis Arce, su exministro de Economía y actual presidente, ha sido tensa, con crecientes disputas sobre el rumbo del partido y la candidatura presidencial.
MIRÁ TAMBIÉN | El terremoto en Myanmar dañó un hospital de 1.000 camas
A pesar de una orden de aprehensión en su contra por trata de personas, Morales asistirá al congreso protegido por sus seguidores en el Chapare, una zona donde mantiene un fuerte respaldo. No obstante, enfrenta el riesgo de inhabilitación electoral, debido a una sentencia constitucional que limita la reelección presidencial a una sola vez, de forma continua o discontinua.
Según el politólogo Marcelo Arequipa, Morales utilizará el congreso para mantener bajo su influencia al presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, visto por algunos sectores como su posible sucesor.
En tanto, el MAS oficialista podría presentarse a las elecciones como una coalición de izquierda, buscando aliados progresistas para enfrentar a una oposición que intenta formar un bloque de unidad contra el oficialismo.
La disputa entre Evo Morales y Luis Arce marca un punto de quiebre en la política boliviana y redefine el panorama electoral de cara a las elecciones generales de agosto.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


