Un estudio reciente del MIT encendió la alarma sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, en la función cerebral. Los resultados preliminares muestran una disminución del 47% en la actividad cerebral de quienes usaron la IA para redactar textos, en comparación con quienes escribieron sin asistencia tecnológica. Especialistas alertan que estos efectos podrían aumentar riesgos de demencia y problemas cognitivos, especialmente en menores.
El análisis incluyó a 54 estudiantes de universidades de Boston, divididos en tres grupos: uno utilizó IA, otro recurrió a Google y el tercero escribió sin ayuda digital. Durante cuatro meses, los electroencefalogramas evidenciaron que el grupo asistido por IA tuvo menor actividad cerebral, peor rendimiento en memoria y una escasa sensación de autoría sobre los textos producidos. Además, los efectos persistieron incluso tras dejar de usar la herramienta.
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Daniel Amen, especialista en prevención de demencia, advirtió que el uso pasivo de la IA puede debilitar el cerebro y comparó la situación con la pérdida de fuerza física al dejar de entrenar: “Reducir la carga cognitiva de manera continua puede atrofiar el cerebro”. Terry Sejnowski, referente en neurociencia computacional, coincidió en que la IA puede ser beneficiosa si se usa activamente para aprender, pero perjudicial si solo simplifica tareas.
Los expertos subrayan que el riesgo es mayor en niños y adolescentes, cuya mente aún se encuentra en desarrollo. Amen alertó que la generación joven enfrenta niveles inéditos de problemas de salud mental y que la IA podría ser más dañina que las redes sociales o los teléfonos inteligentes, afectando memoria, creatividad y autonomía.
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Para proteger la salud cerebral, los especialistas recomiendan alternar el uso de IA con aprendizaje activo, fomentar el pensamiento crítico, limitar la exposición a pantallas, mantener contacto social real y promover hábitos de sueño, dieta y ejercicio adecuados. La clave, sostienen, es utilizar la inteligencia artificial como herramienta complementaria, no como reemplazo del esfuerzo mental.
Fuente: Infobae.
Foto: MMX.


