Un violento temporal azotó Tucumán durante la madrugada, provocando graves inundaciones en el sur provincial y dejando a varias familias atrapadas en sus viviendas en Santa Rosa de Aguilares. Vecinos y autoridades locales solicitaron embarcaciones de emergencia para evacuar a los residentes aislados por el avance del agua.
El intendente informó que la zona más afectada fue La Calera, donde el río Chirimayo descalzó la punta del puente principal en Alpachiri, interrumpiendo la ruta nacional 65. Además, la Dirección Provincial de Vialidad reportó cortes en la ruta 307 debido a derrumbes y acumulación de sedimentos, complicando las tareas de rescate.
En Villa Quinteros y el departamento Chicligasta, el arroyo Barrientos desbordó, ingresando agua a viviendas y generando un panorama crítico para la evacuación de los vecinos. Árboles caídos y defensas destruidas contribuyeron al caos en estas localidades.
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La capital provincial, San Miguel de Tucumán, también sufrió anegamientos severos en el norte y sur, especialmente en la zona de la Terminal de Ómnibus sobre la avenida Brígido Terán, afectando el tránsito y las actividades cotidianas de los habitantes.
Aunque existía una alerta amarilla, el fenómeno superó todas las previsiones oficiales. Las lluvias torrenciales en las zonas altas de Las Estancias alimentaron la crecida de los ríos, obligando a las autoridades a extremar las precauciones ante la inestabilidad de defensas y caminos.
Hacia el amanecer del domingo, los niveles de agua comenzaron a bajar, pero se mantiene la recomendación de no transitar por rutas afectadas. Los equipos de emergencia continúan trabajando para garantizar la seguridad y la evacuación de las familias en riesgo.
Fuente: Noticias Argentinas.


