La decisión del Gobierno nacional de flexibilizar el Régimen de Aduana en Factoría marca un cambio relevante en la política industrial argentina. A través del Decreto 252/2026, el Poder Ejecutivo habilitó a toda la industria —y no solo al sector automotriz— a importar insumos con beneficios arancelarios, eliminando trabas administrativas que limitaban el acceso a este esquema.
El objetivo central de la medida es facilitar el acceso a materias primas y bienes intermedios del exterior, promoviendo la competitividad de las empresas locales. Bajo el nuevo régimen, las compañías podrán importar sin pagar derechos ni impuestos al momento del ingreso, siempre que esos insumos se destinen a procesos productivos.
El impacto es especialmente significativo en regiones como Neuquén, donde la actividad hidrocarburífera —particularmente el desarrollo del shale oil— depende de cadenas de suministro complejas. La flexibilización del régimen podría mejorar la integración de valor local en mercados globales más exigentes.
El Régimen de Aduana en Factoría, creado originalmente en 2002, tenía como finalidad impulsar la producción con perfil exportador. Sin embargo, los requisitos burocráticos y las restricciones vigentes hasta ahora habían reducido su alcance. Con la nueva normativa, se eliminan barreras como la obligación de acuerdos gremiales y se flexibiliza el sistema de garantías.
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Entre los principales beneficios, se destaca el diferimiento impositivo: los tributos solo se pagan si el producto final se comercializa en el mercado interno, mientras que quedan exentos si se exporta. Además, se amplía el universo de beneficiarios, incluyendo tanto a titulares de establecimientos industriales como a proveedores asociados dentro de la cadena productiva.
La implementación del régimen estará a cargo de organismos como la Secretaría de Industria y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, que deberán reglamentar los requisitos en un plazo de 60 días. Con esta medida, el Gobierno busca incentivar la inversión privada, reducir costos y generar empleo en el sector manufacturero, fortaleciendo la competitividad de la economía argentina.
Fuente: Diario Río Negro.


