El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, aseguró que los incendios forestales que afectaron al país durante los últimos días se encuentran, en términos generales, bajo control. No obstante, advirtió que la situación continúa siendo cambiante y que las autoridades permanecen en estado de alerta.
Uno de los sectores más afectados fue el departamento de Gironda, en el suroeste francés, donde el fuego provocó importantes pérdidas económicas y un fuerte impacto sobre el turismo. Según el Gobierno, en esa región la emergencia evolucionó hacia un escenario más estable.
Las llamas ya consumieron más de 117.000 hectáreas de superficie forestal en Francia durante 2026. Ante la magnitud de los daños, el Ejecutivo anunció la designación de un coordinador nacional que estará a cargo del plan de reconstrucción de las zonas afectadas.
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Lecornu también alentó a los turistas a visitar Gironda como una forma de apoyar la recuperación económica de la región, luego de que las autoridades recomendaran días atrás evitar los desplazamientos hacia esa zona por motivos de seguridad.
El incendio más importante del año fue el registrado en la bahía de Arcachon, cerca de Burdeos, donde unas 42.000 hectáreas fueron arrasadas por las llamas desde el 22 de julio. Este foco ya fue declarado contenido por los equipos de emergencia.
Mientras tanto, otro incendio continúa activo en el macizo de Gros Bessillon, en la región de Provenza, donde el fuego volvió a intensificarse en las últimas horas y ya afectó miles de hectáreas adicionales, por lo que las tareas de combate siguen en marcha.
Fuente: DW.
Imagen: Margot Le Gonidec/ABACA/picture alliance.


