Nuevos estudios realizados sobre la formación de Durupınar, en el este de Turquía, reavivaron la búsqueda del supuesto lugar donde podría encontrarse el Arca de Noé. Investigadores analizan mediante tecnología de exploración subterránea una estructura que desde hace décadas es vinculada con la embarcación mencionada en el relato bíblico.
La formación se encuentra cerca del monte Ararat y presenta una apariencia similar a la de un barco. Tiene aproximadamente 157 metros de longitud y fue identificada en fotografías aéreas en 1959. Desde entonces, distintos investigadores analizaron el lugar y plantearon hipótesis sobre su posible origen.
Un equipo de la Universidad Sivas Cumhuriyet y de la organización Noah’s Ark Scans utiliza herramientas como radar de penetración terrestre, tomografía de resistividad eléctrica, LiDAR y modelos tridimensionales para estudiar qué existe debajo de la superficie.
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Los estudios detectaron anomalías subterráneas y patrones que los investigadores consideran de interés para continuar con la investigación. Las señales fueron interpretadas como posibles estructuras internas, aunque por el momento no permiten determinar que correspondan a los restos de una embarcación.
La investigación también contempla la realización de perforaciones y la obtención de muestras para efectuar nuevos análisis. Los resultados deberán determinar si las anomalías corresponden a estructuras artificiales o a formaciones producidas naturalmente por procesos geológicos.
Hasta el momento, no existe una confirmación científica de que la formación de Durupınar sea el Arca de Noé. Los investigadores esperan obtener nuevas evidencias y realizar estudios adicionales durante los próximos meses, mientras el sitio continúa siendo objeto de debate entre especialistas en arqueología, geología e historia.


