El Partido Social Demócrata (PSD) se posicionó como la fuerza política más votada en las elecciones parlamentarias de Rumanía, sumando junto a otros partidos europeístas como el PNL, USR y UDMR cerca del 57 % de los votos. Este resultado refuerza su capacidad para contrarrestar el auge ultranacionalista liderado por la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR).
Con el 91 % de los votos contabilizados, el PSD obtuvo el 23,8 %, mientras que la AUR alcanzó un significativo 17,8 %. En tanto, el PNL registró un 14,6 %, y la USR se posicionó con un 11,2 %. Entre las formaciones ultranacionalistas, S.O.S. Rumanía y el Partido de los Jóvenes lograron superar el umbral del 5 %.
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El crecimiento de AUR, que duplicó su apoyo respecto a 2020, refleja el malestar de la población ante problemas como la corrupción y la pobreza. Su líder, George Simion, propone medidas controvertidas como suspender la ayuda militar a Ucrania, apelando a valores tradicionalistas y populistas.
La participación electoral, del 52,5 %, es la más alta en dos décadas, en un contexto marcado por la incertidumbre política tras la victoria del prorruso Calin Georgescu en las presidenciales y las sospechas de fraude en el proceso. El control del Parlamento será clave para contrarrestar las políticas del presidente electo.
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Rumanía enfrenta altos niveles de pobreza, con un tercio de la población en riesgo, y una inflación que afecta especialmente a los alimentos básicos. Estos factores han alimentado el apoyo a opciones políticas radicales, que prometen cambios drásticos.
El futuro de Rumanía, hasta ahora un aliado clave de la OTAN en la región, depende de cómo se conformará el nuevo gobierno y del rol del presidente en áreas estratégicas como la seguridad y la política exterior.
Fuente: DW.
Imagen: Andreea Campeanu/REUTERS.


