Barry Griffiths, un hombre de 57 años que vivía solo en Powys, Gales, murió en un trágico accidente doméstico mientras intentaba separar dos hamburguesas congeladas usando un cuchillo.
Griffiths se apuñaló accidentalmente en el estómago, lo que le provocó una herida fatal. Su cuerpo fue hallado días después, cuando un vecino alertó a la policía tras no haberlo visto durante varios días.
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La policía encontró un escenario sangriento en la casa y descartó cualquier posibilidad de asesinato o suicidio. Tras la investigación, se determinó que el accidente ocurrió mientras Barry intentaba acceder a la comida en el congelador. El inspector Jonathan Rees señaló que las pruebas encontradas, como hamburguesas crudas y el cuchillo en la cocina, respaldaban esta teoría.
El médico forense confirmó que Griffiths, quien además tenía limitaciones físicas debido a un derrame cerebral previo, murió debido a las heridas auto-infligidas de manera accidental.
Fuente: TN.


