Meta, Google y Microsoft elevaron drásticamente sus previsiones de inversión para infraestructura de inteligencia artificial. Analistas advierten una posible burbuja en el sector.
Meta, Google y Microsoft enviaron este miércoles una señal clara al mercado: el gasto en inteligencia artificial no sólo no se detiene, sino que se acelerará. Al presentar sus resultados trimestrales, las tres compañías informaron fuertes subas en sus proyecciones de inversión en centros de datos, hardware especializado y desarrollo de modelos de IA.
Meta elevó su presupuesto anual a entre 70.000 y 72.000 millones de dólares, y anticipó que en 2026 gastará “notablemente más”. Mark Zuckerberg defendió la decisión asegurando que la empresa debe “aumentar la capacidad de forma agresiva y anticipada para los escenarios más optimistas en IA”. A la vez, la firma despidió a 600 empleados para reorganizar equipos y concentrar recursos en este sector.
Google hizo lo propio: llevará su gasto de capital a 91.000–93.000 millones de dólares, muy por encima de la proyección inicial de 75.000 millones. Alphabet destacó el crecimiento de su negocio en la nube —35 % interanual— y el avance de Gemini, que ya alcanza 650 millones de usuarios activos mensuales.
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Microsoft, por su parte, destinó 34.900 millones de dólares sólo en el último trimestre, un aumento del 74 % respecto al año anterior. Aunque evitó cifras anuales, su directora financiera adelantó que el gasto seguirá subiendo en 2026. La compañía atribuye ese salto a la expansión de infraestructura necesaria para servicios de IA como Copilot y su alianza con OpenAI.
Sin embargo, el ritmo del gasto despierta dudas. Analistas sostienen que la carrera por dominar el negocio de la IA podría estar inflando una burbuja con riesgos de estallido, impulsada por inversiones que dependen de una demanda futura aún incierta. Proyectos multimillonarios —como los 100.000 millones de dólares que Nvidia aportaría a OpenAI para nuevos centros de datos— alimentan esa preocupación.
Mientras el sector apuesta a que la IA será el próximo gran salto tecnológico, algunos especialistas piden cautela: la infraestructura crece más rápido que los ingresos que todavía genera.
Con información de WIRED.


