La función, que permitía generar imágenes con Nano Banana 2 sobre mapas satelitales reales, fue retirada menos de 24 horas después de su lanzamiento tras la circulación de imágenes falsas sobre desastres y conflictos armados.
Google dio marcha atrás con una función experimental de inteligencia artificial en Google Earth apenas un día después de haberla presentado, luego de que especialistas y periodistas advirtieran sobre su potencial para generar imágenes falsas sobre mapas satelitales reales. La herramienta utilizaba el modelo Nano Banana 2, que permitía modificar escenas reales mediante instrucciones de texto para agregar objetos, edificios o situaciones inexistentes.
La función había sido presentada como una forma de fomentar la creatividad dentro de Google Earth, orientada a usos como la planificación urbana, las reconstrucciones históricas o las presentaciones geográficas. Sin embargo, horas después de su lanzamiento comenzaron a circular en redes sociales imágenes que simulaban desastres, conflictos armados e instalaciones sensibles en distintas partes del mundo.
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Los cuestionamientos más fuertes provinieron de investigadores especializados en inteligencia de fuentes abiertas, quienes advirtieron que sumar inteligencia artificial generativa a una plataforma utilizada habitualmente para verificar información geográfica podía debilitar la confianza en las imágenes satelitales. Un periodista de la BBC ironizó al respecto, señalando que resultaba «difícil imaginar» que una herramienta de ese tipo «pudiera ser utilizada para difundir desinformación», en alusión al riesgo evidente de la propuesta.
Ante la polémica, Google anunció el viernes la suspensión temporal de la función y explicó que decidió revertir el lanzamiento mientras trabaja en la implementación de protecciones más sólidas para evitar usos indebidos de la tecnología. La compañía aclaró que las imágenes generadas llevaban una marca de agua digital y nunca formaban parte de la capa pública de Google Earth, sino que quedaban únicamente en los proyectos de los usuarios, aunque reconoció que las capturas de pantalla podían compartirse fácilmente fuera de la plataforma.
El episodio reavivó el debate sobre los riesgos de las herramientas de generación de imágenes con inteligencia artificial cuando se integran en plataformas consideradas fuentes confiables para periodistas, investigadores y organismos especializados. Especialistas señalaron que superponer contenido generado por IA sobre imágenes satelitales auténticas dificulta distinguir entre escenas reales y fabricadas, incluso cuando llevan marca de agua.


