Guatemala vivió este domingo una escalada de violencia cuando presuntos pandilleros asesinaron a ocho policías en represalia por la intervención de las autoridades en tres cárceles del país, lo que llevó al presidente Bernardo Arévalo de León a declarar un estado de sitio. La medida fue anunciada en cadena nacional y tiene una duración inicial de 30 días.
Según explicó el mandatario, los homicidios se produjeron tras la decisión de retomar el control de los penales afectados por motines, que comenzaron el sábado, y que fueron protagonizados por internos que buscaban mantener privilegios que habían tenido bajo administraciones anteriores. La intervención buscaba restablecer la autoridad estatal y asegurar la custodia de los reclusos.
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El estado de sitio otorga a las fuerzas de seguridad la facultad de arrestar y detener a cualquier persona sin necesidad de una orden judicial, con el objetivo de contener la violencia y prevenir nuevos ataques a policías y personal penitenciario. La medida también habilita mayor control sobre la circulación de personas en las zonas afectadas y operaciones especiales en las prisiones.
El conflicto entre el Gobierno y las pandillas comenzó en el segundo semestre de 2024, cuando el presidente Arévalo ordenó trasladar a líderes de estructuras criminales a cárceles de máxima seguridad en el sur del país, limitando los privilegios que habían disfrutado bajo gobiernos anteriores. Desde entonces, se han registrado diversos incidentes violentos que reflejan la tensión persistente entre las autoridades y las organizaciones delictivas.
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Autoridades guatemaltecas continúan reforzando la seguridad en los penales y en las calles, mientras se evalúan medidas adicionales para contener la escalada de violencia y garantizar la estabilidad en las regiones más afectadas por los motines.
Fuente: Canal 26.


