Una nueva técnica no invasiva permitió identificar elementos invisibles a simple vista en obras clave del Renacimiento florentino.
Gracias a un análisis de rayos X realizado por especialistas del Instituto de Ciencias y Tecnologías Químicas y otros centros europeos, se descubrieron detalles inéditos en los frescos de la Capilla Brancacci, ubicada en la iglesia de Santa María del Carmine de Florencia. Se trata de rayos dorados, vegetación exuberante y hojas de higuera y manzano que habían quedado ocultos durante siglos.
Las imágenes estudiadas, pintadas entre 1425 y 1483 por Masolino, Masaccio y Filippino Lippi, incluyen escenas del Génesis como La tentación de Adán y Eva y La expulsión de los progenitores del Edén. En esta última, los expertos identificaron “rayos de luz que originalmente eran dorados y ahora aparecen negros o gris oscuro”.
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El hallazgo fue posible gracias a la técnica de macrofluorescencia de rayos X de barrido (macro-XRF), que permite detectar pigmentos y elementos químicos invisibles bajo las capas superiores de pintura, sin dañar la obra. “Los rayos X penetran incluso por debajo de las primeras capas de pintura”, explicaron desde el Centro de Estudios Científicos de las Artes de la Universidad Northwestern.
En la escena de la tentación, el estudio reveló que “una densa vegetación y hojas invisibles cubren la desnudez de los dos sujetos”. Según el CNR, estos elementos no son resultado de intervenciones censoras posteriores, sino que formaban parte del diseño original.
Los investigadores ahora buscan entender por qué estos detalles desaparecieron visualmente. Una hipótesis es la alteración de los pigmentos con el tiempo; otra, que hayan sido eliminados durante procesos de limpieza. Para ello, se inició una colaboración con la Universidad SUPSI de Suiza.
El estudio fue coordinado por el Ayuntamiento de Florencia y varias universidades, con apoyo de Friends of Florence y la Fundación Jay Pritzker. Los resultados fueron compartidos en un comunicado oficial del CNR.
Fuente: WIRED.



