El guardaparque Mauricio Berardi dialogó con Radio 3 y destacó la importancia de generar conciencia y señaló que las poblaciones dentro del área protegida son “muy reducidas”.
El huemul, conocido como el “fantasma de los Andes”, continúa enfrentando una situación crítica en la Patagonia. En el Parque Nacional Lago Puelo se estima que habitan alrededor de 30 ejemplares, distribuidos en pequeños grupos, según explicó a Radio 3 el guardaparque Mauricio Berardi.
En el marco del Día Internacional del Huemul, el Parque Nacional Lago Puelo realizó actividades junto a la Dirección de Fauna Silvestre de Chubut y la Fundación Temaikèn. Berardi destacó la importancia de generar conciencia y señaló que las poblaciones dentro del área protegida son “muy reducidas”, con grupos de entre ocho y diez ejemplares por sector.
El guardaparque explicó que el huemul se encuentra en peligro de extinción tanto en Argentina como en Chile y que sus poblaciones están cada vez más fragmentadas. “Hay sectores donde las poblaciones están en retroceso o sobreviviendo a duras penas”, sostuvo Berardi, quien remarcó que entre las principales amenazas aparecen el ciervo colorado, las actividades humanas y la pérdida de ambientes naturales.
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Actualmente se estima que existen unos 800 huemules en Argentina y alrededor de 1.500 en Chile, aunque Berardi aclaró que esas cifras tienen más de 20 años y necesitan ser actualizadas. En ese sentido, contó que se trabaja junto a distintas organizaciones para elaborar un nuevo mapa de distribución binacional y conocer con mayor precisión el estado de la especie.
Los incendios también representan una amenaza importante. Berardi recordó que los incendios de Epuyén y del Parque Nacional Los Alerces afectaron sectores donde había poblaciones de huemules. “El bosque quedó totalmente devastado y no quedó vegetación para que se alimenten”, explicó sobre la situación en Los Alerces, donde se implementaron tareas de monitoreo y suplementación de alimento para ayudar a los ejemplares sobrevivientes.
Ante la aparición de un huemul cerca de una ruta, un campo o una zona habitada, Berardi pidió no perseguirlo ni molestarlo y avisar inmediatamente a las autoridades. “Es una especie protegida, está prohibida su caza, su hostigamiento o hacerle cualquier tipo de daño”, remarcó. Mientras tanto, las cámaras trampa instaladas en Lago Puelo continúan permitiendo monitorear a los ejemplares y aportar información para proteger a una de las especies más amenazadas de la Patagonia.


