Hombres armados secuestraron a 140 estudiantes de una escuela y asaltaron un hospital en el estado de Kaduna, en tanto que raptaron a un funcionario en el estado Taraba, en el marco de una serie de ataques en Nigeria.
EL SECUESTRO DE ESTUDIANTES
Un total de 156 estudiantes dormían este domingo por la noche en el internado del colegio Bethel Secondary School, en la ciudad de Zaria, en el estado Kaduna, en el noroeste del país, cuando asaltantes irrumpieron en las instalaciones y secuestraron a 140, probablemente para exigir una recompensa a cambio, en el marco de una serie de ataques de este tipo.
Los hombres realizaron disparos esporádicos, sin que haya informaciones sobre muertos o heridos.
Al respecto, Emmanuel Paul, profesor de la escuela, explicó que «los hombres armados treparon la verja para entrar en la escuela. Todo indica que llegaron a pie, unos 25 estudiantes lograron escapar».
La Policía de Kaduna además informó que las fuerzas de seguridad lograron rescatar a 17 de ellos.
Se trata del tercer ataque importante perpetrado en Kaduna en los últimos días.
ASALTO A UN HOSPITAL
El domingo, según indicó la policía, al menos ocho empleados de un hospital de la ciudad de Zaria, en ese estado, fueron secuestrados, pero fuentes locales afirman que fueron 15.
La prensa local describió que en un principio que varias enfermeras y un número indeterminado de bebés fueron raptados, sin que las autoridades hayan dado por ahora un balance de víctimas y sin que ningún grupo haya reclamado por ahora la autoría o un rescate.
Según los medios periodísticos, los asaltantes se enfrentaron en un tiroteo a varios agentes de una comisaría cercana al Centro Nacional de Tuberculosis y Lepra de la ciudad, sin que por ahora se sepa a qué grupo pertenecían los atacantes.
«Los secuestrados vivían en la zona de personal. Algunos fueron secuestrados junto a sus hijos. Cerca de diez personas han sido raptadas», relataron un trabajador del hospital y la vocera del sindicato médico del hospital, Maryam Abdulrazaq.
Por su parte, el portavoz de la Policía de Kaduna, Mohammed Jalige, confirmó el suceso y aseguró que las fuerzas de seguridad lanzaron una operación para intentar rescatar a las víctimas, sin dar más detalles al respecto.
También anoche, siete personas murieron en ataques en localidades vecinas, indicó Samuel Aruwan, encargado de seguridad del gobierno de Kaduna.
RAPTARON A UN FUNCIONARIO
En tanto, el medio nigeriano Vanguard indicó que el presidente del Congreso del Trabajo de Nigeria en el estado de Taraba, Peter Jediel, fue raptado a primera hora del lunes en su vivienda en la ciudad de Sunkani.
Grupos criminales que las autoridades denominan «bandidos» aterrorizan las poblaciones del noroeste y centro de Nigeria, atacan poblados, roban ganado y secuestran a personalidades locales o viajeros para cobrar rescate.
Operan desde campamentos situados en el bosque de Rugu, que se extiende por los estados nigerianos de Zamfara, Katsina y Kaduna, así como por Níger.
Los ataques en Nigeria, anteriormente centrados en la zona noreste del país -donde operan Boko Haram e ISWA- se extendieron durante los últimos meses a otras zonas del norte y el noroeste, haciendo saltar las alarmas por la posible expansión de estas redes terroristas y criminales.
Aunque estos «bandidos» actúan impulsados por el afán de lucro, algunos son allegados a grupos yihadistas.


