De cara al fin de semana largo de Semana Santa, desde el sector hotelero estiman que la ocupación podría rondar el 20% en Puerto Madryn. El escenario es complejo, tras el cierre de marzo con números similares al año pasado.
El referente de la Asociación de Hoteles de Turismo, Leandro Bruzzo, aseguró que marzo cerró con niveles similares a los registrados en 2025, aunque advirtió sobre el fuerte impacto del aumento de costos en la rentabilidad del sector.
«El problema, cuando hacemos el análisis final, es que los costos operativos realmente han subido muchísimo interanualmente, entonces las ecuaciones son difíciles», señaló.
La actividad hotelera se caracteriza por una elevada estructura de costos fijos, que abarca desde la inversión en infraestructura y su mantenimiento hasta el pago de salarios y servicios.
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«Hay muchos hoteles acá en Madryn que son edificios de 8 o 9 pisos», indicó Bruzzo, y detalló: «Tengamos 5 habitaciones ocupadas o tengamos 40, hay muchos costos fijos que no se pueden reducir.»
En escenarios de demanda fluctuante o de caída en la rentabilidad por habitación disponible, estos costos limitan la capacidad de adaptación del sector y reducen de manera significativa el margen operativo.
Bruzzo explicó: «Tenemos una planta de empleados fija todo el año. Hoy en día, la nómina del hotel es donde se está yendo el costo más alto.» En ese sentido, señaló que durante la última temporada alta no fue necesario incorporar personal temporario, lo que refleja una merma en los niveles de actividad respecto de años anteriores.
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El movimiento turístico está sujeto directamente al contexto económico general: «La coyuntura macro frena bastante el consumo del argentino», advirtió.
En relación con las expectativas para Semana Santa, Bruzzo indicó que la demanda «viene con números tranquilos» y manifestó su expectativa de un leve repunte. El foco del sector está puesto en el turismo de cercanía, con visitantes provenientes principalmente de Comodoro Rivadavia, Neuquén y Bahía Blanca, entre otros puntos emisores de la región.
Sobre la brecha entre los niveles actuales de ocupación y los necesarios para sostener la actividad, fue contundente: «Estamos entre 15 y 20 puntos por debajo de lo que necesitamos», y estimó que durante el fin de semana largo la ocupación «no va a superar el 20%».


