El hecho ocurrió en la ciudad de Cipolletti, Río Negro. El acusado, de 24 años, fue detenido por la Policía tras un llamado por disturbios y quedó imputado por la portación de dos armas de fuego aptas para el disparo.
Un hombre de 24 años fue imputado en Cipolletti, provincia de Río Negro, por portar dos armas de fuego cargadas durante los festejos por un triunfo de la Selección Argentina. La intervención se produjo luego de que efectivos de la Comisaría 4ª acudieran a un llamado por disturbios registrado en calle Roca al 550, donde detuvieron al sospechoso alrededor de las 19:20.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscal Eugenia Vallejos explicó que el imputado llevaba una riñonera en cuyo interior se encontraron dos pistolas listas para ser utilizadas. Una de ellas era calibre 9 milímetros, con el número de serie suprimido y un cargador con 14 cartuchos. La segunda era una pistola semiautomática, también con la numeración eliminada, equipada con un cargador que contenía ocho municiones. Las pericias del Gabinete de Criminalística confirmaron que ambas armas estaban en condiciones de efectuar disparos.
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Como parte de la investigación, el Ministerio Público Fiscal presentó como prueba el acta del procedimiento policial, la detención, el secuestro de las armas y el informe pericial. Además, solicitó que el acusado permaneciera detenido al considerar que existían riesgos procesales. Entre los argumentos expuestos, la fiscal indicó que el hombre habría intentado entorpecer el procedimiento policial al brindar datos falsos sobre su identidad y destacó la gravedad del hecho investigado.
La defensa, a cargo de la defensora pública Alfonsina Stular, se opuso al pedido de prisión preventiva. Sostuvo que el joven no posee antecedentes penales, cuenta con domicilio fijo y un empleo, por lo que solicitó que recuperara la libertad bajo monitoreo electrónico. Finalmente, la jueza de Garantías María Agustina Bagniole hizo lugar parcialmente al planteo y ordenó que el imputado permanezca en libertad con una tobillera electrónica con sistema GPS, además de presentarse semanalmente ante la Fiscalía durante tres meses. La magistrada advirtió que el incumplimiento de esas condiciones podría derivar en una medida cautelar más severa.


