Un incendio forestal destruyó más de 2.000 hectáreas de bosque en los alrededores de Narbona, al sur de Francia, durante la tarde del lunes. El fuego, impulsado por fuertes ráfagas de viento, obligó a evacuar a 550 personas y dejó cinco bomberos con heridas leves.
El siniestro comenzó en una propiedad vitícola de la zona montañosa de Corbières, alrededor de las 15:00, y se propagó rápidamente por efecto de vientos que alcanzaron los 90 km/h. Las causas aún se investigan, según informaron las autoridades locales.
La prefectura del departamento de Aude, que ya había sufrido tres incendios en una semana, declaró que el fuego “sigue activo” y advirtió que las condiciones de circulación en la región “permanecerán muy perturbadas”.
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Vecinos de la zona reportaron pérdidas totales. Nathalie Bueno, de 60 años y dueña de una caballeriza, contó que logró salvar parte de sus animales con ayuda de otros habitantes, pero perdió varios caballos. “Estoy en el auto con mis seis perros”, declaró.
Cerca de 1.000 bomberos trabajan en el combate del fuego, mientras muchos afectados pasaron la noche en la autopista A9, que conecta Francia con España. Al menos 150 personas fueron trasladadas a refugios temporales en Narbona y pueblos aledaños.
La ola de calor y la sequía extrema en la región contribuyeron a que las llamas se expandieran con rapidez. Las autoridades piden extremar precauciones mientras se mantienen las alertas por riesgo de nuevos focos.
Fuente: DW.
Imagen: Idriss Bigou-gilles/AFP.


