Un fuego de gran magnitud en la refinería de La Habana fue controlado sin víctimas, pero ocurre en medio de apagones masivos y un déficit eléctrico que afecta a más de la mitad de la isla.
MIRÁ TAMBIÉN | Boric califica de “criminal” el bloqueo de EE.UU. contra Cuba
Un incendio de gran magnitud se registró este viernes en la Refinería Ñico López, en La Habana, lo que obligó a desplegar equipos de emergencia mientras una espesa columna de humo negro era visible desde distintos puntos de la capital cubana.
El siniestro se inició a media tarde en un almacén de la instalación y fue controlado poco después, según informó el Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Las autoridades no reportaron heridos ni fallecidos y tampoco precisaron las causas del fuego.
La refinería Ñico López, una de las tres que operan en Cuba y nacionalizada en 1960, procesa crudo nacional e importado. Sin embargo, arrastra problemas técnicos acumulados y se encuentra en una zona cercana a áreas densamente pobladas, lo que ha generado reiteradas advertencias por su impacto ambiental en la bahía habanera.
MIRÁ TAMBIÉN | Esquel será sede de la visoria de MTB para los Epade
El incendio se produce en un contexto crítico para la economía cubana. Desde enero, el gobierno de Estados Unidos intensificó las restricciones energéticas hacia la isla, incluyendo la interrupción de envíos de petróleo venezolano y advertencias de sanciones a países que suministren combustible a Cuba.
A esto se suma la escasez de divisas, que limita la importación de carburantes, y la ausencia de buques petroleros internacionales en las últimas semanas, de acuerdo con especialistas del sector marítimo. El resultado es una profundización de la crisis energética que afecta a hogares, industrias y servicios esenciales.
El precedente más cercano es el incendio en la base de supertanqueros de Matanzas en agosto de 2022, considerado el mayor desastre industrial reciente del país, con 17 fallecidos y la destrucción de cuatro tanques de almacenamiento. Aunque el incidente actual no alcanzó esa magnitud, reavivó la preocupación sobre la vulnerabilidad de la infraestructura energética cubana.
MIRÁ TAMBIÉN | ¿Trasnochar podría afectar la salud del corazón?
En paralelo, la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) anticipó apagones simultáneos en toda la isla con una afectación estimada del 57 % de la población en el horario de mayor demanda.
La empresa estatal prevé una capacidad de generación de 1.361 megavatios frente a una demanda máxima de 3.100 MW, lo que implica un déficit de 1.739 MW. Para evitar interrupciones desordenadas, se programaron desconexiones de hasta 1.769 MW.
Actualmente, siete de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio por averías o mantenimiento, incluidas dos de las tres más grandes del sistema. La generación termoeléctrica representa cerca del 40 % de la matriz energética nacional, lo que acentúa la fragilidad del suministro.
MIRÁ TAMBIÉN | Una escuela de samba rendirá homenaje a Lula en el Carnaval de Río
Expertos independientes estiman que serían necesarios entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para rehabilitar la infraestructura eléctrica. El Gobierno cubano, por su parte, atribuye la crisis principalmente a las sanciones estadounidenses y denuncia una política de “asfixia energética”.
Los prolongados cortes de electricidad impactan de forma directa en la economía, que acumula una contracción superior al 15 % desde 2020 según datos oficiales, y han sido uno de los detonantes de las protestas sociales más importantes de los últimos años en la isla.
Fuente y foto: Infobae


