Una masiva movilización de campesinos e indígenas avanza hacia La Paz tras 24 días de caminata desde la Amazonía, con el objetivo de exigir la abrogación de una polémica normativa sobre tierras en Bolivia.
La protesta, encabezada por el dirigente Faifer Coajera, llegó a la zona de Urujara, en las afueras de la capital. Desde allí, los manifestantes anticiparon que iniciarán medidas de presión desde el lunes y advirtieron que permanecerán en la ciudad hasta obtener una respuesta del gobierno.
El reclamo apunta contra la Ley 1720 de reconversión de tierras, promulgada el 8 de abril por la administración de Rodrigo Paz. Según el Ejecutivo, la norma busca reclasificar propiedades rurales para facilitar su acceso a créditos, aunque los manifestantes sostienen que podría poner en riesgo sus tierras frente a grandes propietarios.
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“Le damos 24 horas al gobierno para responder”, advirtió Coajera, quien remarcó que la movilización es una reivindicación social y no política. Los sectores movilizados temen perder el control de sus territorios ante el avance de intereses económicos.
En paralelo, la Central Obrera Boliviana anunció una huelga indefinida desde el lunes, en reclamo de mejoras salariales y en respaldo a las demandas por la tierra. La organización también advirtió que, de no haber respuestas, el gobierno debería renunciar.
El conflicto escala en un contexto de fuerte tensión social. Desde el Ejecutivo sostienen que existen indicios de un “proceso conspirativo” detrás de las protestas, aunque reiteraron su disposición al diálogo sin retroceder en las reformas impulsadas.
Fuente: DW.
Imagen: Claudia Morales/REUTERS.


