Un hecho llamativo ocurrió en la capilla del Santísimo de Comodoro Rivadavia, donde se constató el robo de una Biblia que estaba a disposición de los feligreses. El objeto, de gran tamaño y con ilustraciones, simbolizaba la presencia de la Palabra y solía ser consultado por quienes se acercaban a rezar.
El párroco Adrián Torres relató cómo se percató del hecho: “Me acerco, como todas las mañanas, a rezarle al Santísimo y me doy cuenta que faltaba una Biblia. Era muy bonita, con ilustraciones, y estaba ahí como signo de la presencia de la Palabra. Evidentemente alguien, además de leerla, dijo ‘me la llevo a casa’ y se la llevaron”.
El sacerdote explicó que no radicó la denuncia, al considerarlo un hecho menor, aunque reconoció que estará más atento: “Consideré que no voy a hacer una denuncia por algo tan pequeño, pero a partir de ahora, donde note que falte algo, voy y lo hago”.
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El robo ocurrió mientras las cámaras de seguridad del templo estaban desconectadas por trabajos de electricidad. Ante esta situación, se resolvió volver a conectarlas para reforzar la vigilancia y evitar futuros inconvenientes.
Pese a lo insólito del episodio, Torres minimizó la situación y destacó que la iglesia no suele registrar robos de importancia. “Esperemos que lean la Biblia, por lo menos. Ojalá”, expresó con ironía.
Más allá del hecho, el párroco subrayó que el templo seguirá abierto a la comunidad y que la confianza en los fieles no debe verse afectada.


