El fiscal Carlos Richeri, titular del Equipo de Fiscalía de Género y del Equipo fiscal de Cibercrimen de Esquel, se refirió al caso y explicó los pormenores.
Remarcó que la investigación comenzó con un mail enviado presuntamente por una trabajadora municipal acusando de violencia de género y abuso sexual a un funcionario del Ejecutivo esquelense.
El mail se había enviado a la Fiscalía, al Intendente y otros funcionarios, indicó; pero al tomar contacto con la presunta víctima, la Fiscalía descubrió que todo era falso.
“Se evitó revictimizar y se verificó en un solo encuentro que la mujer no había mandado el mail, que no era una mentira, no era una retractación ni que estaba siendo presionada”, además de señalar que el mail desde donde se envió la denuncia no era de ella.
Luego de esto, incluso, la supuesta víctima y el supuesto agresor recibieron llamados presuntamente de la Fiscalía citándolos a declarar, pero cuando concurrieron a la Fiscalía corroboraron que también estos llamados eran falsos.
Por el momento se desconocen las motivaciones del caso, pero desde el Municipio no se desacataba denunciar un caso de suplantación de identidad.
Richeri apuntó que la situación “es una temática ajena” a la Fiscalía al considerar que el trasfondo podría estar relacionado con las elecciones próximas, “estas peleas que tienen previas a las elecciones generan ribetes que terminan acá”.
Subrayó que “descubrimos que era una denuncia falsa y que no habían sido ciertos los llamados”.


