Las inundaciones que golpearon la costa este de Australia dejaron al menos cinco muertos, una persona desaparecida y más de 10.000 propiedades dañadas. El fenómeno meteorológico afectó especialmente al estado de Nueva Gales del Sur, donde unas 50.000 personas quedaron aisladas.
El primer ministro estatal, Chris Minns, informó que los servicios de emergencia rescataron a 678 personas, 177 de ellas en solo 24 horas. “Es un esfuerzo heroico. Sin los voluntarios, habríamos tenido cientos de muertes”, señaló durante una visita a la ciudad de Maitland.
Las lluvias han comenzado a disminuir, pero el comisionado del Servicio de Emergencia del Estado, Mike Wassing, advirtió que el nivel del agua podría seguir subiendo debido al escurrimiento en las cuencas fluviales.
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El Gobierno federal desplegó helicópteros para entregar forraje a los ganaderos aislados y evitar la pérdida de ganado. Además, se realizaron más de 170 entregas de emergencia por vía aérea y terrestre.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, anunció apoyo financiero inmediato a los damnificados y visitó las zonas más afectadas. En tanto, continúan las tareas de evaluación de daños y asistencia a las más de 32.000 personas que siguen incomunicadas.
Fuente: Telesur.


