Un relevamiento de 81 estudios científicos mostró avances, pero también vacíos críticos en torno al impacto ecológico y productivo de estos insectos esenciales para la fertilidad del suelo.
Un equipo del CONICET realizó la primera revisión integral sobre los escarabajos estercoleros (Scarabaeinae) en Argentina, un grupo de insectos clave para los ecosistemas ganaderos. El trabajo analizó 81 publicaciones científicas desde 1944 y confirmó un aumento sostenido de estudios desde los años 2000, aunque con profundas áreas aún inexploradas.
Estos escarabajos cumplen funciones ecológicas esenciales: degradan materia orgánica, mejoran la estructura del suelo, reducen parásitos en el ganado y favorecen el ciclado de nutrientes. Por eso, su presencia está asociada a la salud del suelo y al desarrollo de modelos de ganadería sustentable.
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Según la revisión, los temas más investigados en el país fueron comportamiento, evolución y taxonomía, que concentran el 55% de las publicaciones. Sin embargo, áreas clave como funciones ecológicas, fisiología e impacto del manejo ganadero apenas alcanzan el 6% de los estudios, lo que limita su aplicación directa en sistemas productivos.
Uno de los trabajos más citados fue realizado en el Chaco Seco, donde se comprobó que la presencia de escarabajos triplicó el nivel de fósforo en el suelo y mejoró parámetros como el carbono orgánico y el calcio, demostrando su aporte directo a la producción ganadera.
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El relevamiento también marcó grandes desigualdades geográficas: Misiones y la Selva Paranaense concentran la mayoría de las investigaciones, mientras que regiones como la Patagonia, las Yungas, el centro del país y la región Pampeana están prácticamente sin estudios, pese a contar con hábitats aptos y actividad ganadera activa.
Los investigadores recomiendan fortalecer la investigación aplicada sobre manejo ganadero, drogas antiparasitarias y conservación de especies, como una vía para conectar ciencia, producción y políticas ambientales.
Fuente y foto: CONICET.


