La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este lunes 4 de mayo de 2026, en medio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, tras nuevos ataques y amenazas que ponen en riesgo la estabilidad regional. Uno de los principales focos de preocupación es el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.
El gobierno iraní advirtió que atacará a cualquier fuerza militar extranjera que se acerque a esa vía marítima, especialmente a tropas estadounidenses. La amenaza surge luego de que Donald Trump anunciara el despliegue de fuerzas para escoltar barcos en la zona y garantizar la navegación en medio del conflicto.
En paralelo, desde la cancillería de Irán exigieron a Washington abandonar lo que calificaron como “exigencias excesivas” en el marco de las negociaciones. El portavoz Esmail Baqai aseguró que la prioridad es poner fin a la guerra, aunque recordó antecedentes de diálogos frustrados que terminaron en ataques.
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En medio del cruce de amenazas, Estados Unidos entregó a Pakistán 22 marineros iraníes retenidos en un buque incautado, en un gesto interpretado como intento de distensión. Sin embargo, la Casa Blanca mantiene el despliegue de unos 15.000 militares en la región con el objetivo de romper el bloqueo en Ormuz.
Por otro lado, el régimen iraní ejecutó a tres manifestantes acusados de colaborar con Estados Unidos e Israel durante protestas recientes, lo que añade un componente interno de tensión. Según fuentes oficiales, los condenados habrían participado en disturbios que provocaron la muerte de miembros de las fuerzas de seguridad.
En el plano internacional, Emmanuel Macron pidió una reapertura “coordinada” del estrecho de Ormuz entre Washington y Teherán. El mandatario francés expresó dudas sobre la estrategia estadounidense y remarcó la necesidad de un acuerdo conjunto para garantizar el flujo comercial global.
Fuente: DW.
Imagen: REUTERS.


