El Gobierno de Israel aprobó un programa piloto para restablecer la gestión de recursos básicos en una zona del sur de la Franja de Gaza, que será supervisada sobre el terreno por organismos de la Junta de Paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La iniciativa contempla la creación de una zona humanitaria en la ciudad de Rafah.
El plan fue aprobado por el Gabinete de Seguridad israelí y contempla el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización integrada por representantes de países considerados aliados de Israel, entre ellos Uganda y Marruecos. La puesta en marcha definitiva aún requiere la aprobación del primer ministro Benjamin Netanyahu y de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores.
Según medios israelíes, el programa incluirá la construcción de viviendas temporales para los palestinos que acepten trasladarse a la zona piloto. Antes de ingresar, deberán superar un proceso de verificación destinado a descartar presuntos vínculos con Hamás, aunque las autoridades no precisaron cómo se realizará ese procedimiento.
MIRÁ TAMBIÉN: Colombia romperá relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua
Israel sostuvo que mantendrá el control militar del área y aseguró que no habrá una retirada de tropas hasta que Hamás sea desarmado y la Franja de Gaza quede completamente desmilitarizada. Si el proyecto tiene resultados positivos, el plan podría extenderse a otras zonas del enclave palestino.
La propuesta generó cuestionamientos de organismos internacionales. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) ya había advertido que la creación de una zona de concentración de población en Rafah podría convertirse en «campos de concentración masivos», mientras continúan las tensiones pese al alto el fuego vigente.
Fuente: DW.
Imagen: Moiz Salhi/APA Images/IMAGO.


