El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán informó este viernes que lanzó una nueva ofensiva contra bases militares de Estados Unidos en Medio Oriente. Según el comunicado oficial, los ataques alcanzaron la base aérea Sheikh Isa, en Baréin, y la base de Al Azraq, en Jordania, como parte de una nueva fase de la operación denominada Saeqeh («Relámpago»).
De acuerdo con las autoridades iraníes, drones de ataque Arash impactaron contra tanques de combustible, depósitos de equipos, hangares de aeronaves y alojamientos de tropas estadounidenses en la base de Sheikh Isa. En Al Azraq, los bombardeos habrían alcanzado hangares de mantenimiento y sectores utilizados por efectivos militares.
La ofensiva fue presentada por Teherán como una respuesta a los recientes bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní. Horas antes, medios iraníes informaron que aviones de Estados Unidos atacaron distintos puntos de las provincias de Yazd, Isfahán, Lorestán, Hormozgán y Sistán y Baluchistán, en una operación que se extendió durante la madrugada.
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Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que ejecutó la decimotercera ronda consecutiva de ataques contra objetivos iraníes. Según Washington, los bombardeos estuvieron dirigidos contra centros de mando, depósitos de drones, redes de comunicación, puestos de vigilancia costera y capacidades marítimas de la Guardia Revolucionaria.
La crisis se profundiza luego de que el presidente Donald Trump advirtiera que continuará con las operaciones militares hasta degradar las capacidades defensivas de Irán. El mandatario también amenazó con atacar infraestructura energética y de transporte si Teherán mantiene acciones contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz o continúa desarrollando capacidades militares consideradas una amenaza por Washington.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria reiteró que continuará sus represalias mientras persistan los ataques estadounidenses. Además, advirtió que una mayor escalada podría afectar la infraestructura energética de la región y comprometer el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.
Fuente: RT.


