El ejército de Israel anunció este domingo la próxima fase de su operación militar en la Franja de Gaza, centrando los esfuerzos en Ciudad de Gaza y los campos de refugiados centrales. Según el teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor, la ofensiva busca golpear de manera decisiva al grupo islamista Hamás.
El plan, aprobado por el gabinete de seguridad israelí a principios de agosto, prevé una captura progresiva de los últimos bastiones de Hamás en el territorio palestino. Zamir aseguró que se mantendrá “el impulso de la operación” hasta lograr la derrota completa del movimiento, poniendo especial atención en la seguridad de los rehenes que permanecen en la zona.
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La ofensiva podría implicar la reubicación de aproximadamente un millón de palestinos, generando una creciente preocupación humanitaria en medio de la destrucción generalizada que ya afecta infraestructuras, viviendas y servicios básicos en la Franja de Gaza. Organismos internacionales y ONG advierten sobre el riesgo de una crisis humanitaria de gran magnitud.
Analistas destacan que la toma de Ciudad de Gaza y los campos de refugiados centrales permitiría a Israel consolidar el control sobre la totalidad del territorio, mientras que Hamás se vería debilitado en sus capacidades operativas. La escalada se produce en un contexto de tensión regional, con el riesgo de repercusiones políticas y diplomáticas más amplias.
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Hasta el momento, no se han detallado plazos para la ejecución total del plan ni cifras oficiales sobre víctimas civiles o militares, aunque las imágenes aéreas muestran la magnitud de la destrucción y la compleja situación humanitaria que enfrenta la población. La comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de ambos bandos.
Fuente: DW.
Foto: Jack Guez/AFP/Getty Images


