El Gobierno de Benjamín Netanyahu dio luz verde al pacto que contempla la liberación de los rehenes, un alto el fuego y la retirada parcial del Ejército israelí de la Franja de Gaza. Estados Unidos enviará tropas para supervisar la implementación del acuerdo.
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El Gobierno de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, aprobó este viernes el acuerdo inicial de paz con Hamás, que prevé la liberación de todos los rehenes israelíes, un alto el fuego y la retirada parcial de las tropas de Gaza.
En un comunicado difundido por la oficina del primer ministro, se confirmó que “el Gobierno ha aprobado el esquema para la liberación de todos los rehenes, tanto vivos como muertos”. La decisión se tomó tras una extensa reunión del gabinete israelí con la presencia del enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner.
El pacto, aceptado también por Hamás, forma parte de un plan impulsado por Washington y establece que el alto el fuego en Gaza comenzará 24 horas después de la firma definitiva. Además, contempla que las fuerzas israelíes reduzcan su control del territorio del 80 % al 53 %, en un proceso gradual de retirada militar.
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Hamás dispondrá de un plazo de 72 horas para entregar los rehenes al Comité Internacional de la Cruz Roja, en un procedimiento sin cámaras ni actos públicos. Netanyahu calificó el acuerdo como un paso “crucial” para cumplir uno de los principales objetivos de Israel: “el regreso de los rehenes”, y agradeció “la extraordinaria ayuda del presidente Trump y su equipo”.
Por su parte, el Ejército de Estados Unidos enviará 200 soldados a Gaza para sumarse a las tareas de supervisión y apoyo humanitario en esta primera fase. Según el Comando Central estadounidense, los efectivos establecerán un “centro de coordinación civil-militar” y trabajarán junto a tropas de Egipto, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
El acuerdo, firmado bajo mediación internacional, busca garantizar el cese de hostilidades y crear mecanismos de supervisión multilateral que eviten nuevas acciones ofensivas. De este modo, se sientan las bases para negociaciones futuras hacia una paz duradera en Medio Oriente.
Fuente y foto: EFE


