Israel atacó un edificio en los suburbios de Beirut por primera vez desde el alto el fuego con Líbano en noviembre. La explosión estremeció la capital y generó condenas del gobierno libanés.
El Ejército israelí afirmó que el inmueble destruido almacenaba drones de la Unidad 121 de Hezbolá. Según su portavoz, la operación busca eliminar amenazas contra Israel.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, calificó el bombardeo como una «escalada peligrosa». Desde París, el presidente Joseph Aoun denunció la violación del acuerdo mediado por Francia y Estados Unidos.
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Tras el ataque, Hezbolá canceló una manifestación en la zona, que es un bastión de la organización. La decisión responde al aumento de la tensión en la región.
Horas antes, dos cohetes fueron lanzados desde Líbano hacia el norte de Israel. En respuesta, las tropas israelíes atacaron varios puntos en el sur del país vecino.
En uno de los bombardeos, al menos tres personas murieron y otras 18 resultaron heridas en la localidad de Kafr Tebnit, profundizando la crisis en la región.
Fuente: DW.
Imagen: Mohamed Azakir/REUTERS.


