El Ejército de Israel completó el cerco militar sobre la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, marcando un nuevo capítulo en el conflicto con Hamás.
El área, clave por su proximidad a Egipto, ha sido anexada a lo que Israel denomina su “zona de seguridad”, provocando nuevos desplazamientos forzados de la población palestina.
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El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que se incorporó el estratégico Corredor Morag —que conecta Rafah con Khan Younis— y que se planea una expansión militar hacia otras zonas de la Franja. La ofensiva, señaló, continuará hasta lograr la liberación de los últimos rehenes y la eliminación de la presencia de Hamás.
Antes de la guerra, más de 200.000 palestinos vivían entre el Corredor de Filadelfia y el Eje Morag. Hoy, tras los bombardeos y la destrucción generalizada, solo quedan unos pocos centenares. Katz afirmó que se están desalojando barrios enteros en Beit Hanoun y el norte de Gaza como parte de la ampliación del Corredor Netzarim.
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La situación humanitaria es crítica. El Ejército israelí también solicitó a los residentes de Khan Younis que abandonen la ciudad, en medio de un contexto de represalias por cohetes lanzados desde Gaza. La posibilidad de una tregua sigue estancada, con negociaciones bloqueadas desde que el primer ministro Netanyahu se retiró del acuerdo de alto el fuego en marzo.
Además, el ministro israelí reiteró su intención de facilitar el “traslado voluntario” de los gazatíes a otros países, en línea con la visión del presidente estadounidense, aunque organizaciones internacionales han alertado sobre las implicancias de estos desplazamientos forzados.
Fuente: France 24.


