El empresario Mario Fiore, dueño de la firma de aditivos alimenticios El Bahiense, enfrenta una condena laboral de $250 millones tras un juicio iniciado por un ex empleado, lo que reaviva el debate sobre el impacto de las sentencias judiciales en las pymes argentinas. La sentencia fue dictada por la jueza Lucrecia Pedrini, conocida por su intervención en el caso Piegari.
Según explicó Fiore en declaraciones radiales, el conflicto comenzó cuando el trabajador alegó problemas psicológicos y se ausentó durante un año con goce de sueldo. A su regreso, la pérdida de un proceso de 3.000 kilos de producto derivó en una suspensión de 15 días, que el empleado consideró un despido y motivó la demanda judicial.
MIRÁ TAMBIÉN | Tensa discusión en el Senado por la presidencia de comisión laboral
El monto original de la condena, fijado en junio en $3 millones, se disparó a $250 millones por la aplicación de intereses y la actualización de la jueza Pedrini. Fiore denunció que este incremento desproporcionado amenaza la continuidad de la empresa, que cuenta con 72 empleados registrados y cumple con todas sus obligaciones fiscales y laborales.
El empresario cuestionó además el accionar del abogado del ex empleado, al vincularlo con ex funcionarios del Ministerio de Trabajo, y advirtió que la voracidad de algunos letrados afecta a las pymes que generan empleo genuino. “No se puede seguir castigando a las empresas. Nosotros damos trabajo y no somos los papás de las personas”, remarcó Fiore.
MIRÁ TAMBIÉN | Un estudio del CONICET detectó viagra y otros fármacos en el Río de la Plata
El caso de El Bahiense se suma a otros recientes, como los de Piegari y Naranja Mandarina, donde las demandas laborales millonarias y los embargos paralizan la actividad de pequeñas y medianas empresas, generando preocupación sobre la sostenibilidad del sector productivo frente a fallos judiciales que exceden la facturación anual.
Fuente: Infobae.


