Kenia registró una jornada de fuerte tensión social luego de que al menos 225 personas fueran detenidas durante protestas y una huelga del transporte público en rechazo al aumento del precio del combustible. Las manifestaciones paralizaron accesos a distintas ciudades y generaron serias complicaciones en la movilidad.
Según informó la Policía regional de Nairobi, los arrestos se produjeron en el marco de disturbios que incluyeron bloqueos de rutas, daños a vehículos oficiales y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Las autoridades sostienen que las protestas no habían sido notificadas formalmente.
La huelga fue convocada por organizaciones del sector del transporte, lo que derivó en la paralización de rutas clave y la interrupción del tránsito en los principales centros urbanos. Miles de personas debieron desplazarse a pie ante la falta de servicios de transporte público.
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Durante la jornada, la policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y en algunos puntos se registró la remoción de vehículos utilizados como barricadas. La situación generó el cierre de escuelas y la adopción del teletrabajo en varias empresas.
El conflicto tiene como trasfondo el aumento del 23,5% en el precio del diésel, medida que impacta directamente en los costos del transporte y en el valor de los pasajes, que ya habían sido ajustados por los sindicatos para compensar el encarecimiento del combustible.
El gobierno calificó la huelga como “injustificada”, aunque reconoció el impacto económico del alza de precios, que atribuye a factores internacionales vinculados al conflicto geopolítico en Medio Oriente y al encarecimiento del petróleo.
FUENTE: EFE.
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