La esposa del exministro aseguró que no recibió su medicación, fue alojado sin sus pertenencias y que se le negó agua caliente y acceso a una ducha. Presentaron un escrito judicial y el juez ya ofició al Hospital Penitenciario Central.
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La detención de Julio De Vido en el Hospital Penitenciario Central (HPC) de Ezeiza generó una fuerte polémica luego de que su esposa, Alessandra Minnicelli, denunciara públicamente una serie de irregularidades en las condiciones de alojamiento. El exministro de Planificación Federal quedó detenido el jueves 13 de noviembre en el marco de una causa por corrupción, pero, según su familia, no habría recibido un trato adecuado ni el acceso básico a sus pertenencias y cuidados médicos.
Minnicelli afirmó que De Vido ingresó al penal sin poder disponer de su bolso personal, que se encontraba bajo revisión, y que permaneció con una camiseta térmica pese a las altas temperaturas. También cuestionó la alimentación brindada en el HPC, señalando que no es apta para pacientes con diabetes e insulinodependientes. “En el desayuno le dieron cinco panes, lo que significa veneno para él”, aseguró en un comunicado difundido por la Agencia Noticias Argentinas.
La denuncia incluye además que al exfuncionario le negaron agua caliente para preparar mate cocido y que tampoco se le permitió ducharse. En cuanto a las comunicaciones, Minnicelli sostuvo que sólo se dispone de un teléfono con tarjeta, cuyo uso no le fue explicado, y que la disponibilidad es limitada: una sola vez hasta las 20 horas. También aseguró que De Vido no recibió su medicación habitual, un punto central en su reclamo.
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Frente a este escenario, la familia del exministro presentó una denuncia judicial y el juez del caso envió un oficio al Hospital Penitenciario para verificar la situación. Minnicelli expresó su preocupación por el estado de salud de su esposo y se preguntó “quién o quiénes, y por qué, lo están maltratando así”.
Sobre el pedido de prisión domiciliaria, la mujer explicó que, pese a que ya existe un informe médico completo, el tribunal solicitó una nueva pericia y un informe socioambiental en su domicilio, diligencias que aún no se concretaron. De Vido cumplirá 76 años el 26 de diciembre y, desde el día siguiente, comenzará a computar 77 años, dato relevante en los parámetros judiciales vinculados a la edad avanzada en contexto de encierro.
La defensa del exministro insiste en que las condiciones actuales de detención y las demoras administrativas exponen riesgos innecesarios para su salud, mientras continúan las acciones judiciales para garantizar su integridad dentro del penal de Ezeiza.
Fuente: Noticias Argentinas
Foto: TN


