La expareja de Cristian “Pity” Álvarez declaró este viernes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires y respaldó al músico, acusado por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, en Villa Lugano.
Durante su testimonio, la mujer describió un contexto de violencia en la zona y afirmó que el artista era hostigado por delincuentes. “Robaban, iban armados, extorsionaban a la gente”, sostuvo al referirse a quienes, según su relato, generaban temor entre los vecinos.
La testigo también justificó el accionar de su expareja y aseguró que, después del crimen, algunos habitantes del barrio estaban conformes. “Limpió la mugre del barrio”, expresó, y agregó: “La gente estaba contenta. Ese tipo era el chorro del barrio”.
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Además, afirmó que Álvarez “es bueno, y para nada agresivo”, y resumió su postura con la frase “era él o el otro”. En la misma línea, el abogado defensor Javier Baños sostuvo que el músico actuó en legítima defensa o, eventualmente, en exceso de esa figura jurídica.
Otro testigo, Marcelo Ainkman, coincidió en describir un escenario de violencia en el barrio Samoré. Según declaró, era habitual escuchar disparos y el cantante sufría hostigamientos por parte de delincuentes. Álvarez siguió la audiencia por videoconferencia desde el centro de salud mental Colonial Solar, en Castelar, donde permanece internado.
La acusación sostiene que el músico mató a Díaz de cuatro disparos el 12 de julio de 2018 y luego se fugó del lugar. El juicio continuará el miércoles 21 de octubre a las 11.30, con una nueva audiencia presencial, aunque Álvarez participará nuevamente de manera remota. Está imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, un delito que contempla una pena de entre ocho y 25 años de prisión.


