La reina Isabel II despidió hoy a su esposo el príncipe Felipe, duque de Edimburgo con quien estuvo casada 73 años, en un funeral marcado por el contexto de la pandemia que solo permitió un reducido número de invitados que debieron seguir las pautas de las restricciones.

El oficio religioso, se realizó en la capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, a unos 60 kilómetros de Londres, donde murió el duque el viernes 9 de abril a los 99 años.

A la ceremonia solo se permitió el ingreso de 30 invitados, que es el máximo habilitado según las reglas de restricciones actuales y todos llevaron barbijos y mantuvieron la distancia social por el coronavirus, indicó la agencia Télam.

Mientras que el publico se reunió desde temprano en los alrededores del castillo a pesar de que se les aconsejó no viajar a Windsor el día del funeral, debido a la pandemia, y antes del comienzo de la ceremonia guardaron también un minuto de silencio.


