Contrariamente a las leyes naturales del desarrollo, la rana paradójica, también conocida como Pseudis paradoxa, presenta un fenómeno único: su tamaño disminuye a medida que evoluciona.
El crecimiento de los renacuajos paradójicos sigue una tasa similar al de otras especies, pero la diferencia crucial radica en que continúan aumentando de tamaño cuando las demás han completado su desarrollo en esta etapa. Este fenómeno ha llevado a la confusión y, en un principio, se pensó que estos renacuajos podrían ser precursoras de una especie completamente nueva e inexplorada.
La rana paradójica, un anfibio habitante de entornos acuáticos, se encuentra comúnmente en cuerpos de agua en praderas, bosques y sabanas. Además, su tamaño está vinculado a las épocas de sequía, lo que destaca la influencia del entorno en sus características físicas.
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Una particularidad fascinante de este ser es su cola, según informa el sitio especializado Live Science. La pérdida de esta parte del cuerpo desencadena el proceso de encogimiento en el renacuajo. Este descubrimiento resalta la complejidad y singularidad de la rana paradójica en el reino animal.
FUENTE: NATIONAL GEOGRAPHIC.


