La India será sede de la 18ª Cumbre de los BRICS, que se desarrollará el 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi. Será la cuarta vez que el país recibe una reunión del bloque, después de las cumbres de 2012, 2016 y 2021, y estará marcada por el desafío de sostener la cohesión entre sus integrantes.
Los BRICS pasaron de ser una plataforma informal de diálogo a una asociación más institucionalizada, aunque todavía carecen de organismos centrales de coordinación. La diversidad de posiciones nacionales quedó expuesta en mayo, cuando una reunión de ministros de Relaciones Exteriores terminó sin una declaración conjunta debido a las diferencias sobre el conflicto en Asia Occidental.
El bloque está integrado actualmente por 11 miembros de pleno derecho: Brasil, China, Egipto, Etiopía, India, Indonesia, Irán, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos. A ellos se suman países socios designados desde 2025, entre ellos Bolivia, Cuba, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda y Vietnam.
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Para la presidencia india, uno de los principales objetivos será transformar el crecimiento del grupo en resultados concretos mediante una mayor autonomía financiera, cooperación tecnológica, cadenas de suministro resilientes, seguridad energética y reformas institucionales. La regla de unanimidad, sin embargo, continúa siendo una de las principales dificultades para alcanzar posiciones comunes.
Las tensiones entre varios de sus integrantes complican todavía más ese objetivo. Los conflictos en Medio Oriente, las diferencias entre Etiopía y Egipto por la represa del Nilo, las posiciones divergentes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos frente a Israel y las históricas diferencias entre India y China ponen a prueba la capacidad diplomática de Nueva Delhi.
En este escenario, India busca que los BRICS avancen desde un foro reactivo hacia un actor con mayor capacidad para participar en la construcción de un orden internacional multipolar. La ampliación del bloque frenó la convergencia interna, por lo que la presidencia india apuesta ahora a una etapa de consolidación que deberá continuar bajo la próxima conducción de China.


