La autopsia realizada al cuerpo de Carolina Ledesma, hallada sin vida en su casa en la ciudad de Fernández, provincia de Santiago del Estero, reveló que la joven de 22 años murió por asfixia mecánica, posiblemente causada por una sábana anudada al cuello. Además, presentaba golpes en el rostro y en las piernas, según informaron fuentes judiciales.
El cuerpo de Carolina fue descubierto por sus padres la noche del lunes pasado en la cama de su hogar, ubicado en la calle Almirante Brown, desencadenando una intensa búsqueda policial de su expareja, identificada como Matías Loto (22), quien se convirtió en el principal sospechoso del femicidio. Unos 120 policías llevaron a cabo un rastrillaje en la zona de El Quemado, donde se encontró abandonada la moto del presunto agresor.
A pesar de los esfuerzos policiales, Loto permanece prófugo desde el momento del crimen. La Justicia ordenó intensificar la búsqueda, incluyendo el uso de drones para recolectar evidencia en la zona. El fiscal a cargo del caso, Pedro Ibáñez, recibió los resultados de la autopsia, que detallan los trágicos eventos que llevaron a la muerte de Carolina.
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El abogado que representa a los padres de la víctima, Franklin Moyano, explicó que la autopsia reveló signos de defensa por parte de Carolina y la presencia de rastros de ADN debajo de sus uñas. Además, se solicitó la autorización para periciar el teléfono celular de la joven, lo que podría arrojar luz sobre sus comunicaciones previas al fatal desenlace.
Según testimonios recabados por Moyano, Carolina había sufrido episodios previos de violencia por parte de Loto, incluyendo secuestros y amenazas graves. A pesar de ello, la joven nunca formalizó denuncias. El abogado subrayó la importancia de los testimonios de familiares y amigos en la investigación, resaltando el contexto de violencia en el que vivía la víctima.
Fuente: Télam


