El libro de pases político está abierto, y La Libertad Avanza (LLA) es uno de los principales jugadores en la búsqueda de nuevos aliados. En este inicio de año, el espacio libertario ha logrado sumarse a los primeros intendentes y continúa con su estrategia de seducción hacia dirigentes del PRO y otros partidos.
A medida que la política argentina se mueve hacia las elecciones de 2025, LLA busca consolidarse como la principal fuerza opositora y, al mismo tiempo, sacarle peso a figuras de la UCR y el PRO, como Mauricio Macri. Los libertarios esperan que la atracción por su propuesta ideológica y su promesa de cambio pueda captar más dirigentes, como ya ha sucedido con Diego Valenzuela y Ramiro Egüen.
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Con la economía estabilizándose bajo el gobierno de Javier Milei, el círculo rojo observa con optimismo el panorama para los próximos meses. La baja inflación y los datos económicos positivos, aunque cuestionados por algunos sectores, sirven de base para un clima político favorable. A nivel electoral, se percibe una ventaja para La Libertad Avanza, con mediciones que indican un posible triunfo en las elecciones, aunque el oficialismo no se queda atrás y se prepara para reforzar su estructura.
Sin embargo, la relación entre los actores políticos no es sencilla. Dentro de la interna del PRO, algunos miembros siguen distanciándose de Macri y optan por aliarse con el libertarismo, mientras que otros, como Horacio Rodríguez Larreta, intentan distanciarse del conflicto con el oficialismo. Además, figuras del kirchnerismo, como Andrés Larroque, también se encuentran en una disputa interna, lo que podría abrir espacio para negociaciones entre sectores.
La mira de LLA también está puesta en figuras del peronismo y del radicalismo que ya se han mostrado abiertos a negociar en el futuro. Este clima de apertura y negociación refuerza la estrategia de Milei de construir un frente más amplio en vistas de las elecciones de medio término.
Fuente: Ámbito.


