El proyecto, que inició hace dos años, logró su punto culminante con la liberación de la pareja en el humedal. Ambos ocelotes, equipados con collares GPS, permiten un monitoreo continuo para estudiar su adaptación al ambiente natural.
La introducción de Tomi y Luna, provenientes de donaciones generosas, ha sido un éxito, y la reciente cría independiente muestra la prometedora expansión de la población de ocelotes en la zona.
El proyecto pionero también incluirá tres hembras de otros refugios en Brasil y Paraguay. El ocelote, considerado vulnerable en Argentina, recupera terreno en Iberá, marcando el primero de su tipo en el mundo.
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Fuente: 26 Planeta


