Tres mujeres descubrieron dispositivos escondidos en ventiluz y baño; la Justicia allanó el complejo y secuestró computadoras, CDs y cámaras. Investigan violencia digital y violación de la privacidad.
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Un caso aberrante conmociona a la provincia de La Rioja, donde un propietario fue denunciado por presuntamente filmar con cámaras ocultas a las inquilinas de los departamentos que alquilaba en un complejo ubicado en calle Carlos Gardel al 9000, en el barrio Luis Vernet. La investigación judicial ya está en marcha y se trata del primer hecho de esta naturaleza registrado en la provincia, según confirmó la magistratura.
La primera denuncia fue realizada por Ana, una estudiante universitaria que relató cómo descubrió el dispositivo en su habitación. Una noche, tras escuchar ruidos extraños, iluminó el ventiluz con la linterna del celular y notó el reflejo de una lente. Al retirar la rejilla, halló una cámara oculta. Revisó la tarjeta de memoria y encontró videos donde aparecía filmada mientras dormía. “Apuntaba a mi cama y grababa de noche, se veía clarito”, contó a C5N.
A partir de su testimonio, Ana se comunicó con otras jóvenes del complejo y confirmó que al menos otras dos mujeres hallaron cámaras similares: una de ellas en el baño y la otra fue testigo directa de cómo el propietario instalaba el dispositivo en el ventiluz. Todas coincidieron en que el hombre tenía copias de las llaves y accedía con naturalidad a los departamentos “con permiso”, sin levantar sospechas por su trato atento.
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Las víctimas también describieron que al momento de firmar el contrato, el dueño imponía reglas estrictas: permitía visitas ocasionales de amigas, pero prohibía la entrada de parejas. Solo alquilaba a mujeres. Varias de ellas admitieron que jamás imaginaron que las cintas negras visibles en algunos rincones correspondían a cámaras camufladas.
La investigación quedó en manos de la jueza Gisela Flamini, quien confirmó que el caso se encuentra en una etapa preliminar, aún sin imputación formal, a la espera del encuadre legal definitivo. “Todavía el hombre no está imputado, pero hay que definir cuál es el delito”, explicó. La magistrada señaló que, en principio, se investiga bajo la figura de violencia digital, aunque no se descarta avanzar hacia delitos informáticos y violación de la privacidad.
Durante los allanamientos en el complejo habitacional y en el domicilio del sospechoso, el personal judicial incautó varias cámaras ocultas instaladas en las viviendas, además de un vasto volumen de material de almacenamiento: más de 170 CDs, dos computadoras y una cámara de filmación digital. Todo ese contenido será sometido a peritajes forenses que podrían definir la magnitud del caso y la intención del acusado.
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“El hecho nos ha consternado como sociedad”, expresó Flamini, quien confirmó que se implementaron medidas de protección para las víctimas mientras avanza el análisis técnico de las grabaciones. La Justicia también instó a otras posibles damnificadas a radicar denuncias.
Por el momento, el propietario continúa en libertad, pero su situación procesal dependerá del resultado de las pericias, que serán clave para determinar si enfrentará cargos penales por delitos vinculados con la privacidad y la manipulación de contenido íntimo sin consentimiento.
Fuente y foto: Infobae


