El Atlántico cierra un ciclo inusual: mientras Estados Unidos vivió una calma inédita en una década, el Caribe sufrió el paso devastador de Melissa y otros ciclones de alta intensidad.
MIRÁ TAMBIÉN | Ucrania evalúa un plan de EE.UU. para destrabar la guerra
La temporada de huracanes del Atlántico de 2025 se encamina a cerrar con un fenómeno excepcional: ningún huracán tocó tierra en Estados Unidos, una situación que no ocurría desde 2015 y que, según los registros, es inédita en cuanto a tormentas con nombre desde 1990. El periodo formal concluye el 30 de noviembre, pero los expertos coinciden en que la actividad tropical ya se encuentra en fase terminal debido al avance de los frentes fríos y la disminución de la temperatura del agua, según informó Fox Weather.
El contraste en la cuenca atlántica fue evidente. Aunque la temporada produjo trece tormentas con nombre, una menos que el promedio histórico, el impacto se concentró fuera del territorio estadounidense, especialmente en el Caribe, donde el huracán Melissa hizo historia por su extrema intensidad.
MIRÁ TAMBIÉN | Crean una fórmula para restaurar rápidamente documentos sonoros analógicos
Melissa se consolidó como uno de los ciclones más poderosos jamás observados en el Atlántico, con una presión mínima de 892 mb y una ráfaga de viento récord de 405 km/h, medida por una radiosonda del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos. La cifra representa la ráfaga más intensa registrada en la región y la segunda más fuerte a nivel mundial.
El huracán arrasó sectores de Jamaica y otras islas caribeñas, marcando la categoría 5 con vientos sostenidos de 298 km/h, lo que lo convirtió en el ciclón más fuerte en tocar tierra en el Atlántico en noventa años.
MIRÁ TAMBIÉN | La AFA declaró a Rosario Central como Campeón de Liga 2025
En total, se formaron cinco huracanes durante la temporada, cuatro de ellos de categoría 3 o superior. Entre los más intensos figuran:
-
Erin y Humberto, ambos con vientos de 257 km/h, que generaron inundaciones costeras en la costa este de EE.UU. a finales de agosto y septiembre.
-
Melissa, el huracán más letal y potente del año, con impactos directos en Jamaica.
-
Imelda, que contribuyó al fuerte oleaje que provocó el colapso de nueve viviendas en los Outer Banks de Carolina del Norte.
-
Gabrielle, que compartió área de influencia con Humberto en septiembre.
MIRÁ TAMBIÉN | Imputan a 30 militares por 274 crímenes de guerra en Colombia
La única tormenta que tocó tierra en Estados Unidos fue la tormenta tropical Chantal, que llegó a Myrtle Beach (Carolina del Sur) sin convertirse en huracán.
Tanto la NOAA como la Universidad Estatal de Colorado (CSU) habían pronosticado una Energía Ciclónica Acumulada (ECA) por encima de lo normal. El resultado final fue de 133, superando las expectativas iniciales.
Bryan Norcross, especialista de FOX Weather, destacó que “se pronosticó un ACE por encima de lo normal y efectivamente estuvo por encima”. Su colega Phil Klotzbach, experto de la CSU, subrayó que “no fue una temporada con gran cantidad de tormentas, sino con una calidad e intensidad inusualmente altas”.
Con la temporada cerca de su final y sin señales de nuevos sistemas tropicales, los meteorólogos anticipan un cierre tranquilo para EE.UU., aunque marcado por la devastación y los récords climáticos en el Caribe.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


