El regreso de misiones lunares reaviva una vieja hipótesis que mezcla cine, política y conspiraciones.
El inminente avance de nuevas misiones espaciales volvió a poner en escena una de las teorías más persistentes del siglo XX: la idea de que el alunizaje del Apolo 11 fue falsificado. Esta hipótesis, sin pruebas concretas, vuelve a circular con fuerza ante el renovado interés por la exploración lunar.
El 20 de julio de 1969, millones de personas siguieron por televisión la llegada del ser humano a la Luna. Sin embargo, desde entonces, algunos sectores comenzaron a cuestionar la veracidad de las imágenes, argumentando que eran “demasiado perfectas”.
En ese contexto surgió el nombre del director Stanley Kubrick, quien había estrenado poco antes 2001: A Space Odyssey. El realismo visual de esa obra alimentó la creencia de que podía recrear una misión espacial con gran precisión.
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La teoría sostiene que el gobierno de Estados Unidos habría recurrido al cineasta para simular el alunizaje en caso de no lograr concretarlo. A lo largo de los años, seguidores de esta hipótesis buscaron supuestas “pistas” en otras películas del director.
Uno de los casos más citados aparece en El resplandor, donde algunos interpretan detalles como mensajes ocultos vinculados a la misión. Estas ideas fueron recopiladas en el documental Room 237, aunque especialistas advierten que se trata de sobreinterpretaciones sin sustento.
A pesar de su popularidad, no existe evidencia que respalde esta teoría. Incluso, desde el entorno del propio director la desmintieron con firmeza, calificándola como una “grotesca mentira”, lo que refuerza la postura de que se trata de un mito construido en un contexto de desconfianza global.
Con información de Infobae.


