Tiene 15 años y su historia con la naranja comenzó luego de que una entrenadora de Racing la viera en un gimnasio en 2023. Pese a su corto recorrido en este deporte que comenzó en 2023, ya vistió la camiseta de Chubut y ahora continúa su carrera en uno de los clubes más importantes de Argentina.
(Por Ignacio Jara, Fuera de Juego) Con apenas 15 años, Lara Molina comienza a escribir una historia prometedora en el básquet argentino. Formada en Racing de Trelew, la joven fue convocada recientemente por Obras Basket, uno de los clubes más importantes del país, donde hoy transita una experiencia que combina crecimiento deportivo y desafíos personales.
Sus inicios en la “naranja” fueron recientes pero intensos. En diálogo con Fuera de Juego (programa deportivo de Radio 3 AM 780), recordó: “Arranqué básquet en 2023 por la entrenadora Agos Bilancioni, que me vio en un gimnasio y me invitó a probar en Racing. Yo hacía hockey, pero me reenganché con el deporte y dejé todo para enfocarme en esto. El básquet me hizo sentir que mi altura era una ventaja y me permitió expresarme de otra manera”. Con 1,82 de estatura, rápidamente llamó la atención de entrenadores y compañeras.
Su llegada a Obras tuvo un tinte inesperado. “Fue chistoso, porque yo estaba en Buenos Aires por hacer la VISA -para ir a un campus de básquet en Estados Unidos- y vi una convocatoria en Instagram. Me fui a probar ese mismo día y después volví. Más tarde regresé para otra prueba y quedé”, contó. Sobre esa experiencia, agregó: “Es increíble vivir allá, con entrenamientos muy distintos y exigentes. A mí me encanta poder estar viviendo eso y todo lo que sea para mejorar me parece perfecto”.
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Actualmente instalada en Buenos Aires, donde vive con familiares, Lara atraviesa un proceso de adaptación que combina estudios, entrenamientos y vida lejos de casa. “Al principio fue difícil, pero me voy acostumbrando. Me encanta esta experiencia, aunque a veces cuesta el ritmo de la ciudad”, explicó. Destacó además otro de sus logros deportivo del año pasado: fue parte de la selección U15 de Chubut que ganó el torneo EPADE, en lo que definió como “una experiencia hermosa y un 2025 ganado”.
El apoyo familiar aparece como un pilar clave en su desarrollo. “Mi mamá siempre fue un apoyo muy grande, estuvo en todos los partidos. Hoy no está conmigo en Buenos Aires, pero hablamos todos los días y sé que siempre está. Mi papá también es muy importante, al igual que toda mi familia”, expresó. Y agregó: “Siempre me dejaron ser como me siento y me apoyaron en esta decisión de irme a Buenos Aires a los 15 años”.
De cara al futuro, Molina tiene objetivos claros y un mensaje para quienes sueñan con el deporte. “Quiero que me citen a categorías más grandes en Obras y seguir creciendo. Y a los chicos les diría que nunca se rindan, que aunque haya tropiezos sigan intentándolo porque vale la pena”, afirmó. Mientras tanto, sigue dando pasos firmes en su carrera, inspirada también por referentes como Cande Gentinetta y con la ilusión de llegar algún día a la elite del básquet.


