Aunque muchas personas creen descansar lo suficiente, distintos estudios advierten que la falta de un sueño reparador puede manifestarse a través de síntomas físicos, mentales y emocionales que afectan la vida cotidiana.
Dormir entre siete y nueve horas no siempre significa haber tenido un descanso reparador. De acuerdo con investigaciones publicadas por la Sleep Research Society, una gran cantidad de personas presenta un déficit de sueño sin advertirlo, ya que los efectos suelen manifestarse durante el día más que al despertar.
Entre las señales más frecuentes se encuentran el cansancio persistente durante la mañana, la necesidad de consumir grandes cantidades de café o bebidas estimulantes, la dificultad para concentrarse y la sensación de «mente nublada». También son habituales la irritabilidad, los cambios de humor, la baja tolerancia al estrés y los marcados descensos de energía durante la tarde, síntomas que pueden estar relacionados con alteraciones en las fases profundas del sueño y del sueño REM.
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El organismo también refleja las consecuencias de un descanso insuficiente. La evidencia científica indica que los dolores musculares sin una causa aparente, los dolores de cabeza recurrentes y una mayor sensibilidad al dolor pueden estar asociados a un sueño de mala calidad. Además, dormir mal altera el equilibrio hormonal, favoreciendo un aumento del apetito, especialmente por alimentos dulces y ultraprocesados, dificultando el control del peso y debilitando el sistema inmunológico.
Los expertos también advierten que la falta de sueño afecta funciones esenciales del cerebro, como la memoria, la capacidad de aprendizaje, la toma de decisiones y la creatividad. Esto puede traducirse en olvidos frecuentes, menor rendimiento laboral o académico, escasa motivación y respuestas emocionales desproporcionadas frente a situaciones cotidianas.
Frente a estos síntomas, las investigaciones en medicina del sueño destacan la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y consultar con un profesional de la salud si el problema persiste. Detectar a tiempo un descanso inadecuado permite corregir hábitos y prevenir que la falta de sueño se vuelva crónica.
Con información de TN.


