La IA desarrollada en Chile se lanzará en julio y promete una mirada regional más precisa y colaborativa
Latam-GPT es el nuevo modelo de inteligencia artificial que busca posicionarse como una alternativa a ChatGPT y DeepSeek, pero con una particularidad clave: está hecha en Latinoamérica y para Latinoamérica. Se trata de una iniciativa liderada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial en Chile (CENIA), que trabaja desde hace dos años con el objetivo de crear un modelo abierto, gratuito y entrenado con datos regionales.
A diferencia de los grandes modelos entrenados con información en inglés y centrados en el hemisferio norte, Latam-GPT nace con el propósito de representar la realidad latinoamericana. Según Álvaro Soto, director de CENIA, la IA dominante deja “vacíos o alucinaciones” al hablar de nuestra región, algo que este nuevo modelo busca revertir mediante datos contrastados y recolección colaborativa.
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Latam-GPT se basa en una versión ajustada del modelo Llama 3, desarrollado por Meta, pero su valor agregado está en cómo fue entrenado: a través de la colaboración de universidades, gobiernos, fundaciones y expertos en procesamiento de lenguaje de toda América Latina. “No teníamos los recursos de las grandes tecnológicas, así que tocamos puertas por toda la región”, explicó Soto.
Uno de los pilares del proyecto es el concepto de soberanía digital, aunque desde CENIA aclaran que el objetivo es participar activamente en el desarrollo global de la IA, no aislarse. La colaboración internacional es bienvenida, pero desde una posición más equitativa, con voz propia y datos propios.
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La primera versión de Latam-GPT estará disponible en julio y contará con 70 mil millones de parámetros, además de capacidad para interactuar en español, portugués e inglés. Aunque inicialmente funcionará como un chatbot de texto, el plan es sumar más funcionalidades con el tiempo.
Con el respaldo de más de 30 instituciones, entre ellas el gobierno chileno y universidades como la de Tarapacá, el modelo se perfila como una herramienta clave para democratizar el acceso a la tecnología en América Latina y facilitar el desarrollo de soluciones locales.
Fuente y foto: DW.


