
Unos 56 pilotos participaron de la competencia que además tuvo el acompañamiento de un gran marco de público, sobre todo en la jornada final del domingo, cuando el viento se hizo sentir un poco más.

Los más chicos también fueron protagonistas con una demostración alentadora en un dibujo más acotado, lo que generó el lógico y enorme entusiasmo de sus padres y allegados.

Las complicaciones con los sensores, que no llegaron en su totalidad pese al pedido especial desde Buenos Aires, provocó inconvenientes en las clasificaciones.























